Se le llama ansiedad laboral al estrés relacionado con el trabajo que conduce a la ansiedad, y es mucho más común de lo que creemos.

 

¿Qué es?

La ansiedad en el trabajo surge cuando te encontrás con problemas para manejar el estrés laboral y las exigencias del entorno de trabajo o no contás con las herramientas adecuadas. Las causas de este tipo de ansiedad son múltiples. Puede suceder ante una sobrecarga de trabajo, cuando hay mala comunicación dentro del entorno laboral, las tareas que se te asignan son confusas o sentís que no participás de la toma de decisiones. También pueden deberse a cuestiones propias, como que tengas un nivel muy alto de autoexigencia que te provoque inseguridad o que el nivel de exigencia de tu puesto de trabajo sea más alto del que podés afrontar. Otras situaciones que provocan ansiedad laboral tienen que ver con la mala relación con tu superior o tus compañeros, o cuando se producen situaciones de acoso dentro del ámbito laboral, llamadas mobbing.

¿Cómo se presenta?

Si sufrís de ansiedad laboral, podés sentir preocupación excesiva por las tareas cotidianas, dificultad para concentrarte, nerviosismo, cansancio extremo, irritabilidad, taquicardia u opresión en el pecho. En el trabajo podés sentir que te aislás, tenés dificultad para expresar tus opiniones, tenés excesivo temor a los conflictos o reaccionás exageradamente ante situaciones cotidianas.

¿Cómo la abordo?

Hay algunas medidas que podés tomar para luchar contra la ansiedad laboral. Entre algunos consejos, podés gestionar tu tiempo para poder priorizar tareas, planificar tus horarios eficientemente y así enfocar tu esfuerzo en lo más importante. Además, aprender a desconectarte es fundamental. El home office durante la pandemia nos desdibujó los límites entre el tiempo laboral y el tiempo de esparcimiento. Sin embargo, esa costumbre es nociva para nuestra salud mental: desconectar del trabajo es fundamental para que el cerebro descanse. A esa desconexión, sumale ocho horas de sueño diarias y actividades de esparcimiento que te hagan disfrutar del tiempo. Por último, siempre es importante poder comunicar aquello que nos genera malestar. En caso de estar en una situación de sobrepaso de tareas o de exigencias excesivas, podés hablar con tu superior y buscar una manera de resolverlo.

La ansiedad laboral es una realidad de muchos trabajadores hoy en día, pero no por eso tenés que normalizarla. Buscá ayuda con algún profesional de la salud mental que pueda orientarte en el manejo de las herramientas para la ansiedad.